seguridad en la lotería de navidad

Cuando se habla del Sorteo de la Lotería de la Navidad, no imaginamos toda la maquinaria que se pone en movimiento para garantizar no sólo que todo esté bien dispuesto  y a tono en el Teatro Real de Madrid, sino el despliegue de seguridad que rodea al más importante y popular sorteo de España.

El dispositivo de seguridad comienza con el traslado de los bombos, las bolas, las tolvas y las liras que  se trasladan a en 3 camiones.

Se utilizan dos bombos de latón rojo: el más grande guarda los números mientras que el más pequeño es para los premios. Están hechos de una aleación de cobre, estaño y plomo. Las bolas son de dos tipos: las de números, que son 100.000 y las de premios, que son 1.807. Todas estas bolas están fabricadas en madera de boj, pesan unos tres gramos y llevan grabados con láser los números y las letras. 

Se denomina Liras al mecanismo en el que se colocan las bolas de forma ordenada y que permite la comprobación de éstas antes del sorteo. Hay en total 200 liras y en cada una de ellas caben 500 bolas mientras que la Tolva es el recipiente transparente que se utiliza para trasladar las bolas desde las liras hasta los bombos.

Lo cierto es que todo esto llega en 3 camiones de seguridad. Ante la mirada de los mecanismos de seguridad competente, son descargados en primer lugar el bombo más pequeño el cual contendrá 1807 bolas de premios. Luego se descarga el bombo más grande en el que se depositarán los números. Estos permanecerán custodiados 16 metros por debajo del escenario hasta el día del sorteo por dos vigilantes armados además por el sistema de seguridad propio del Teatro Real.

Los cuatro meses previos al sorteo, dos personas designadas para tal fin, han estado trabajando arduamente en la clasificación de las bolas, depositadas desde el sorteo anterior en arcones y ordenadas primero por millares y luego por centenas.

Es de destacar que adjunto al envío de los bombos, bolas, tolvas y liras, se incluye un “kit” adicional por si fallara el equipo inicial a ser utilizado.

Una vez todo está en el Teatro Real, el equipo de auditoría desprecinta las bolas para comprobar que estén en buen estado y que no se hayan dañado durante el traslado y la descarga. Si todo está  bien, vuelven a precintar hasta el día del sorteo.

Faltando unos días se hace una suerte de ensayo para comprobar los mecanismos de los bombos con bolas de mentiras que pesan lo mismo, de manera de corregir cualquier daño o desajuste.

Un día antes se hace un ensayo general con los Niños de San Idelfonso para que practiquen la dinámica y pierdan el miedo escénico y el 22, media hora antes de comenzar el Sorteo, se procede públicamente a introducir las bolas en los bombos, de manera que el público tenga la certeza que los números de sus décimos  están dentro de los bombos respectivos.

No hay que preocuparte porque ese día se prepara todo tipo de mecanismos de seguridad para que no falle nada y todo el mundo pase un momento agradable e inolvidable.

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